Como aplicar correctamente las cremas solares Farmacia Lavapies

Protección solar: ritual de aplicación y situaciones especiales

Como ya os hemos comentado en muchas ocasiones, casi tan importante es el producto cosmético que utilicemos como la forma que tengamos de aplicárnoslo.

El ritual de aplicación se vuelve especialmente importante a la hora de utilizar protectores solares, ya que por norma general está comprobado que no empleamos la suficiente cantidad para asegurar la protección que figura en el etiquetado.

Existen muchas presentaciones distintas, según la zona del cuerpo a la que van destinadas o la textura que más nos gusta. Aún así, os damos unas recomendaciones generales para disfrutar del sol sin poner en peligro nuestra salud:

  • Lo mejor es aplicar el producto antes de salir de casa. Hay estudios que demuestran que la mayoría de usuarios dedicamos más tiempo y mayor cantidad de producto si lo aplicamos antes de llegar a la playa o a la piscina.
  • La cantidad de producto que se recomienda utilizar es de 2mg de crema por cada cm cuadrado de piel. Si no te apetece medirlo, aproximadamente esto se traduce en:
    • 1 cucharada de café o la crema que cabe en un dedo de la mano para el rostro.
    • La crema que cabe en dos dedos de la mano para brazos, piernas parte superior y parte inferior de tronco y espalda, o unas seis cucharillas de café para todo el cuerpo.
    • 6 pulverizaciones de loción sobre el antebrazo de un adulto.
    • 3 segundos en brazos, 4 segundos en tripa y espalda y 7 segundos en piernas si utilizas spray tipo bruma (recuerda agitarla antes)
    • Si usas un producto en stick para zonas localizadas, el FPS 50+ queda asegurado tras pasar el producto 7 veces por dicha zona
  • Extrema las precauciones en las zonas del cuerpo más sensibles. Los pies y las orejas suelen ser los grandes olvidados
  • Es conveniente renovar la aplicación a las 2 horas y después de cada baño. Recuerda secarte bien para evitar el “efecto lupa” de las gotas de agua sobre tu piel.
  • Los fotoprotectores se exponen a condiciones ambientales extremas durante su periodo de utilización, por lo que una vez abiertos, no deberían utilizarse la temporada siguiente, ya que además de no garantizar una protección adecuada, aumenta la probabilidad de reacciones de intolerancia o alergia por una mala conservación.
  • Protege tus labios con sticks o barras fotoprotectoras. Si tienes tendencia a padecer herpes labiales, extrema aún más la precaución, ya que el virus se reactiva con las radiaciones solares UVB
  • Evita largas exposiciones al sol, especialmente entre las 12:00 y las 16:00 horas
  • Utiliza gafas de sol, gorros o sombreros, y ropa para protegerte.
  • Recuerda que las nubes no absorben todas las radiaciones, protégete también los días nublados.
  • Evita el uso de colonias, desodorantes y otros cosméticos que puedan producir manchas.
  • Si estás tomando algún medicamento, consúltanos si puede afectarte la exposición al sol. Si tomas anticonceptivos, recuerda que el uso habitual de un fotoprotector evitará la aparición de las temidas manchas en el labio superior. Además, muchos antiinflamatorios, antihistamínicos, ansiolíticos y un largo etcétera, pueden producir reacciones de sensibilidad o alergia solar.
  • Las precauciones deben extremarse en niños y adolescentes. La piel de los niños es más fina que la de los adultos, por lo que son más propensos a sufrir quemaduras. Está demostrado que el uso regular de un fotoprotector FPS 15 durante los primeros 18 años de vida, puede reducir hasta un 78% el riesgo de desarrollar cáncer de piel.
  • No se recomienda la exposición solar en niños menores de los tres años. Algunos dermatólogos desaconsejan el uso de protectores con filtros químicos en menores de seis meses. Existen en el mercado distintos protectores con filtros físicos, que pueden ser aplicados desde el nacimiento y permiten proteger al bebé en el parque o en los paseos. ¡Consúltanos!
  • Si estás embarazada, ten en cuenta que los elevados niveles de hormonas sexuales asociadas al embarazo producen una elevada prevalencia de manchas oscuras en la piel, por lo que es interesante extremar las precauciones o incluso utilizar protectores solares antimanchas.
  • Los ancianos también son especialmente vulnerables al sol y a los cambios de temperatura. Hay que aplicar el protector a conciencia y recordarles que beban agua regularmente.
  • Después de exponerte al sol, recuerda hidratar cuidadosamente tu piel con cremas o lociones, y mientras estés bajo el sol, recuerda beber agua para no deshidratarte.